Aquellas distancias siempre presentes que supimos sopesar y a las que más de una vez les aplicamos la "vista gorda" hoy se hacen notar. Ya no es lo mismo. Ya no se puede ocultar más. No se si soy yo o si serás vos, pero eso pasa y es un hecho. Qué pena, ¿no? Qué pena no poder entenderte como lo hacía antes. Qué pena que se hayan terminado los temas para hablar. Qué pena mirar hacia atrás y rememorar aquella película de mi vida en la que me ponía contento con tan pocas cosas..."
Nunca fui una persona materialista, superficial y conformista. Y eso veo en vos a veces. Dicen que los opuestos se atraen, pero no caigan en ese mito insólito que tantos quieren creer. Es una suerte de justificación totalmente inútil. Ya no sé qué pensar, ahora elijo resignarme ante determinadas situaciones que se me escapan de las manos. Sé que no debería ser así, además acabo de decir que no soy conformista y me estaría contradiciendo, pero si percibo, veo y con cada cagada que te mandás o con tu indiferencia como estandarte me dejás la cabeza a mil...Qué sentido tiene seguir intentando? Qué sentido tendría cansarme hasta encontrar el porqué de tu nuevo yo (o, en realidad, el de siempre)?No hay nada peor para mi sentir que tomo como prioridad a quien me toma como opción. En estos tiempos que corren es tan difícil construir relaciones humanas verdaderas, que prosperan y sean del todo transparentes. Y hablo de relaciones humanas EN SERIO. No de "noviazgos" que consideran llegar al mes como un récord mundial (aunque siempre está la excepción a la regla, por supuesto). Qué pena, loco. Qué pena.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario