Aquellas distancias siempre presentes que supimos sopesar y a las que más de una vez les aplicamos la "vista gorda" hoy se hacen notar. Ya no es lo mismo. Ya no se puede ocultar más. No se si soy yo o si serás vos, pero eso pasa y es un hecho. Qué pena, ¿no? Qué pena no poder entenderte como lo hacía antes. Qué pena que se hayan terminado los temas para hablar. Qué pena mirar hacia atrás y rememorar aquella película de mi vida en la que me ponía contento con tan pocas cosas..."
Nunca fui una persona materialista, superficial y conformista. Y eso veo en vos a veces. Dicen que los opuestos se atraen, pero no caigan en ese mito insólito que tantos quieren creer. Es una suerte de justificación totalmente inútil. Ya no sé qué pensar, ahora elijo resignarme ante determinadas situaciones que se me escapan de las manos. Sé que no debería ser así, además acabo de decir que no soy conformista y me estaría contradiciendo, pero si percibo, veo y con cada cagada que te mandás o con tu indiferencia como estandarte me dejás la cabeza a mil...Qué sentido tiene seguir intentando? Qué sentido tendría cansarme hasta encontrar el porqué de tu nuevo yo (o, en realidad, el de siempre)?No hay nada peor para mi sentir que tomo como prioridad a quien me toma como opción. En estos tiempos que corren es tan difícil construir relaciones humanas verdaderas, que prosperan y sean del todo transparentes. Y hablo de relaciones humanas EN SERIO. No de "noviazgos" que consideran llegar al mes como un récord mundial (aunque siempre está la excepción a la regla, por supuesto). Qué pena, loco. Qué pena.
lunes, 3 de junio de 2013
No me dejes ir
No me sueltes la mano. No me dejes ir. No me dejes sentir el aire frío que pasa cuando separo tus dedos de los míos. Tengo miedo. Tengo miedo de emprender vuelo y no regresar nunca más. No quiero pasar por eso otra vez. No quiero sentir la nostalgia al acordarme de esos lindos momentos que no van a volver jamás... Necesito saber que vas a estar ahí, que no me vas a dejar caer, que por más que el mundo me de vuelta la espalda vos vas a estar ahí, con esa sonrisa eterna y tu calidez siempre perceptible. Te extraño, no lo hago, y extraño extrañarte.
Lo otro me llama, me invita a conocer lo nuevo; la incertidumbre se convierte poco a poco en una fiel y buena acompañante. Pero no quiero ver tu imagen borrándose en mi cabeza, quiero que permanezcas ahí por siempre, que veas todos mis éxitos y fracasos, mis alegrías y mis momentos más terribles. Siempre fui bienintencionada, no me gustaría sentir ese desinterés que siempre aparece asociado con la lejanía de dos.
Me voy, siento que me voy. Y no quiero sentirlo. No me dejes escapar porque lo nuevo me hipnotiza, me hipnotiza de tal modo que no sé si al volver la vista atrás meditaré en el regreso. "Y qué podés hacer cuando tu bien no es el bien suficiente?" ; vos no lo sabés, y yo tampoco. Ahorrémonos el mal trago.
Nada está dicho y el futuro es incierto. Pero lo incierto me fascina, ysin decir nada me decís todo. Ya no me interesa más la estabilidad, quiero el quilombo y las cosas poco claras. Quiero no conocer a nadie y descubrir todo de todos, o por lo menos lo más que pueda. No me dejes ir, te lo pido de rodillas. No me dejes ir, porque no voy a volver nunca más...
Lo otro me llama, me invita a conocer lo nuevo; la incertidumbre se convierte poco a poco en una fiel y buena acompañante. Pero no quiero ver tu imagen borrándose en mi cabeza, quiero que permanezcas ahí por siempre, que veas todos mis éxitos y fracasos, mis alegrías y mis momentos más terribles. Siempre fui bienintencionada, no me gustaría sentir ese desinterés que siempre aparece asociado con la lejanía de dos.
Me voy, siento que me voy. Y no quiero sentirlo. No me dejes escapar porque lo nuevo me hipnotiza, me hipnotiza de tal modo que no sé si al volver la vista atrás meditaré en el regreso. "Y qué podés hacer cuando tu bien no es el bien suficiente?" ; vos no lo sabés, y yo tampoco. Ahorrémonos el mal trago.
Nada está dicho y el futuro es incierto. Pero lo incierto me fascina, ysin decir nada me decís todo. Ya no me interesa más la estabilidad, quiero el quilombo y las cosas poco claras. Quiero no conocer a nadie y descubrir todo de todos, o por lo menos lo más que pueda. No me dejes ir, te lo pido de rodillas. No me dejes ir, porque no voy a volver nunca más...
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